Las redes y las infancias

 ¿Son seguras las redes sociales para los infantes?

Cada segundo que un niño, una niña o un adolescente pasa frente a una pantalla se traduce en beneficios millonarios para las grandes tecnológicas. Los algoritmos no entretienen: adiestran, moldean comportamientos y explotan la atención infantil como un recurso económico.

El Parlamento francés ha descrito el algoritmo de TikTok como “extremadamente adictivo”, capaz de retener a los usuarios, en su mayoría adolescentes, más de una hora y cuarenta minutos diarios, impulsando un consumo compulsivo de videos sin fin.

Detrás de cada “me gusta”, cada notificación y cada video, hay mecanismos diseñados para activar los circuitos de recompensa del cerebro, liberando dopamina y generando la sensación de placer inmediato. Ese ciclo lleva a muchos adolescentes a perder la noción del tiempo, la concentración y el control sobre su propio comportamiento.

¿Cómo saber si mi hijo está listo para usar redes sociales?

Actualmente no existen guías oficiales que indiquen a qué edad es seguro empezar a usar redes sociales. Esta decisión depende de cada niño y de cada familia. ¿Cuáles son algunas señales de que tu hijo tiene la madurez suficiente para usarlas?

1. Tienen una relación abierta y de confianza.

Tu hijo acude a ti cuando tiene un problema y tú puedes confiar en que te dice la verdad. Ambas son buenas señales de que te contará lo que sucede en sus espacios en redes sociales.
¿Aún no están en ese punto? Está bien esperar antes de permitirle el uso de redes sociales, y aprovechar ese tiempo para fortalecer la relación y la comunicación.
¿Cómo se fortalece la comunicación? Hablando más. Teniendo más conversaciones.

2. Tiene seguridad en sí mismo.

Las redes sociales pueden abrir la puerta al acoso y también puede ser difícil escapar del “FOMO” (el miedo a quedarse fuera o sentirse excluido). Los niños que no se preocupan tanto por lo que piensan los demás, ni por sentirse excluidos pueden estar más listos. Es una buena señal si saben cómo resistir la presión social y defenderse a sí mismos y a sus amigos.

3. Respeta los límites y expectativas que tú estableces.

Si tu hijo respeta las reglas familiares y evita comportamientos riesgosos o secretos, es probable que también lo haga en redes sociales. Pero si suele romper las reglas sobre con quién pasa el tiempo o dónde está, tal vez no sea el mejor momento para permitirle usar redes. Si no está dispuesto a aceptar un plan de uso de redes sociales, probablemente aún no está listo.

4. Conoce las reglas para mantenerse seguro y te avisa si algo le preocupa.

No todos los “amigos” en redes sociales son de confianza, así que es importante que los niños puedan reconocer cuando una conducta cruza los límites y sepan cómo responder ante eso. Pedir información personal —como datos de contacto o fotos— no es apropiado. Tampoco es apropiado pedirle a un niño que haga algo que normalmente no haría en la vida real. Tenemos más recursos sobre privacidad y redes sociales.

Una vez que tu hijo comience a usar redes sociales, es importante seguir teniendo conversaciones diarias y supervisión constante. Pregunta cosas específicas sobre lo que está haciendo, con quién interactúa, qué le gusta y qué no. Mantente atento a señales de que sus sentimientos de tristeza o ansiedad están aumentando.

Beneficios de las redes sociales

Las redes sociales pueden ayudar a los niños a fortalecer las relaciones que ya tienen en la vida real. De hecho, este tipo de comunicación digital es la preferida por muchos adolescentes por su facilidad y accesibilidad. También pueden ser una forma de explorar relaciones románticas.

La adolescencia es una etapa en la que los jóvenes buscan entender su identidad: quiénes son, qué les gusta y qué valoran. Las redes sociales pueden ofrecer un espacio para explorar distintas opciones y formas de expresarse.

Las redes sociales ofrecen a muchos niños una vía para la creatividad y el aprendizaje, además de la oportunidad de interactuar con otras personas que comparten sus mismos intereses.

También pueden brindar espacios para que los adolescentes se conecten con personas similares a ellos, algo especialmente importante cuando no encuentran ese tipo de conexión en su entorno. Las comunidades en línea centradas en identidad racial, de género o en desafíos relacionados con la salud física o mental pueden ser espacios de apoyo y afirmación.

Las redes sociales son cada vez más visuales. Las niñas, en particular, pueden verse afectadas por la presión de mantener una “imagen” en línea y por los comentarios que reciben de los demás. Las redes sociales fomentan que los niños piensen en sí mismos como una marca comercial, lo que puede impactar negativamente su imagen corporal.

Pasar demasiado tiempo en redes sociales puede impedir que los niños desarrollen habilidades para interactuar en persona, como comprender el contexto, iniciar y mantener conversaciones o interpretar el lenguaje corporal.

Riesgos de las redes sociales

El “FOMO” (por sus siglas en inglés) —ver que otros compañeros participan en eventos emocionantes o divertidos— puede afectar negativamente la salud mental. Los niños pueden sentirse más presionados a participar en comportamientos riesgosos o en “retos virales” para encajar.

Las redes sociales son cada vez más visuales. Las niñas, en particular, pueden verse afectadas por la presión de mantener una “imagen” en línea y por los comentarios que reciben de los demás. Las redes sociales fomentan que los niños piensen en sí mismos como una marca comercial, lo que puede impactar negativamente su imagen corporal.

Pasar demasiado tiempo en redes sociales puede impedir que los niños desarrollen habilidades para interactuar en persona, como comprender el contexto, iniciar y mantener conversaciones o interpretar el lenguaje corporal.

Lo que se publica en redes sociales no desaparece realmente. Esto significa que los errores que los niños cometen mientras crecen y aprenden quedan registrados. Esto puede afectar sus relaciones con otros, su salud mental e incluso su futuro, como oportunidades de empleo. También existe el riesgo de envío de mensajes o imágenes sexuales (sexting).

Las redes sociales están diseñadas para ser... sociales. Sin importar la plataforma, buscan activar el centro de recompensas del cerebro. Ya sea al publicar, comentar o reaccionar, siempre hay una recompensa. En cerebros en desarrollo, esto puede generar cambios duraderos en la forma en que se perciben y buscan las recompensas.

La exposición constante a noticias negativas o contenido de odio puede afectar la salud mental tanto de adultos como de niños.

Las redes sociales pueden facilitar que los niños sean lastimados por sus compañeros —y también que ellos lastimen a otros.

Puede ser difícil saber quiénes son realmente los “amigos” que solo existen en línea. Los niños corren el riesgo de conocer personas que se presentan como confiables, pero que en realidad buscan acceder a ellos o hacerles daño.

Referencias bibliograficas

de Infancia de, P. el E. (2025, noviembre 11). Infancia y redes sociales: cómo proteger los derechos digitales de niños, niñas y adolescentes. Amnesty.org website: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/infancia-y-redes-sociales-como-proteger-los-derechos-digitales-de-ninos-ninas-y-adolescentes/

Los niños y las redes sociales. (2025, abril 18). The Kids Mental Health Foundation website: https://www.kidsmentalhealthfoundation.org/es/mental-health-resources/technology-and-social-media/social-media-and-kids


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Psicopedagogia

Metodologias del aprendizaje

Transtornos del aprendizaje